Cuando el fin no justifica los medios y tampoco es saludable

Publicado en agosto 23, 2020, 10:01 am
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Muchas son las vacunas confeccionadas a partir de células fetales, y no es difícil haberse puesto alguna sin tan siquiera saberlo. Las vacunas que tienen líneas de células de fetos abortados son: La triple vírica, todas las vacunas de hepatitis A, Varicela, Herpes, las de la Polio y la Anti-Rábica. La mejor manera de conseguir estas células fetales, es conseguirlas cuando el niño está aún vivo, por eso lo óptimo es, obtenerlas de niños cada vez más cercanos a su nacimiento.

Cuando un feto muere, de manera instantánea, el corazón se contrae y las células que se extraen tras la muerte no suelen ser material de calidad. Lo que se hace entonces, para obtener células idóneas, es lavar bien el corazón con el niño aún vivo, e introducirlo en un conservante, que tarda dos minutos en pararlo, evitando una contracción brusca para obtener un buen material celular. Todo eso se hace sin anestesia.

Esto lo declara Theresa Deisher (fundadora y científico principal del Sound Choice Pharmaceutical Institute, graduada por la Universidad de Stanford en Fisiología Molecular y Celular en 1990 y completo su trabajo postdoctoral en la Universidad de Washington), que termina diciendo; esto no se lo haría yo ni a una rata.

Podemos hacernos una idea, del porque, se está legalizando el aborto casi hasta el momento del nacimiento. Los proveedores de estas células fetales, trabajan en coordinación con los centros abortistas, en muchas ocasiones, incluso en el mismo edificio.

Para fabricar una vacuna, se necesita un virus. El virus es una larga cadena de ácido nucleico; como la cadena es muy larga, no se puede desarrollar en un tubo de ensayo, por eso, la forma más fácil de hacer que se desarrolle; es infectando una célula. Al usar células fetales en dicha vacuna, siempre quedan restos de ADN de la célula fetal. Estos restos, humanos, pueden ser asimilados por una célula madre del portador de la vacuna, con lo cual se pueden insertar en el genoma, causando mutaciones.

Esta doctora, ha escrito una carta a los legisladores, advirtiéndoles que este tipo de vacunas pueden provocar autismo, enfermedades autoinmunes e inestabilidad genómica, ya que las que se hacen con restos de células animales las reconoce claramente el organismo y las destruye.

Ninguna vida, vale más que otra vida. Comerciar con seres humanos no es moral ni ético. La esclavitud es algo inhumano y matar para lucrarse mucho más. Tampoco se puede utilizar como excusa, el hecho de pensar que el niño no muere para fabricar vacunas, si no que muere por otras causas ajenas a la confección de vacunas y que una vez muerto, sería mejor aprovechar sus células. Se ha creado un negocio; no ya entorno al aborto, sino al comercio de material fetal. Esto es inhumano y trágico, pero además reviste mucho peligro para los portadores de estas vacunas.

No se trata de ninguna conspiración el hecho de estar en contra de estas vacunas, existe una buena praxis en la confección de vacunas, pero no es el caso en las vacunas con material fetal. De todas maneras, para tener una conciencia mayor del peligro que revisten estas vacunas, solo bastaría con leer los prospectos y medir muy bien los pros y los contras. Para cualquier cristiano, saber que se están usando células de niños asesinados, es suficiente para no tener ni que leer el prospecto.

Corresponsal de España

Corresponsal de España

One Comment to: Cuando el fin no justifica los medios y tampoco es saludable

  1. Lourdes

    agosto 23rd, 2020

    Desde luego es una aberración, contra la que tenemos que luchar y hacer comprender a las personas, que no se puede sacrificar a esos niños.

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