El dilema de la Suprema Corte estadounidense

Publicado en septiembre 25, 2020, 7:31 am
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Desde el fallecimiento de Bader Ginsburg, jueza suprema de justicia de la Corte americana, se ha desatado una lucha feroz por su reemplazo. La jueza R. Bader Ginsburg, antes de morir, le pidió a su nieta que divulgará su último deseo: que su asiento no sea ocupado hasta que un nuevo presidente sea electo.

El presidente Trump anunció esta semana que el sábado dirá a quién ha elegido para reemplazar a la jueza fallecida y que no tiene dudas de que van a llegar a un acuerdo (el Senado es el que vota por la aceptación o no del candidato) antes de las elecciones.

Y todo el infierno se desató. La importancia de este candidato, en particular en este momento de la historia, reside en que Trump siempre elige jueces conservadores (ya ha elegido a dos durante su presidencia) y la nominación de un tercer juez conservador inclinaría la balanza hacia el conservadurismo, ya que el número de jueces es impar por este mismo motivo.

    Algunos de los jueces contendores son los siguientes, en orden de preferencia a consideración de Trump: Amy Coney Barrett, Bárbara Lagoa, Allison Eid, Steven Calloton, Raymond Gruender, Joan Larsen y Thomas Lee, entre otros.

    Profesora y jueza de distrito, Amy C. Barrett es una mujer de 48 años, católica, madre de siete hijos (dos adoptados) y no proviene de una de las universidades top de los Estados Unidos o liga Ivy su nombre en inglés, estatus que sí tienen los otros jueces. Estudió leyes en la Universidad de Indiana, Notre Dame, universidad católica, y trabajó con el juez Scalia, también católico y conocido por su estatura moral incorruptible.

En el caso de ser elegida jueza, sería la más joven de la Corte, pero tiene bastante oposición por varios motivos: se la acusa de que su fuerte convicción religiosa sería un impedimento para ejercer la ley de manera justa, aunque ella en recientes declaraciones aclaró que la ley está primero; otra de las razones es que es una originalista, o sea, interpreta la Constitución tratando de encontrar el sentido original de cuando esta fue escrita, y el impedimento más grande, probablemente, es que ella es ciento por ciento provida y quiere desandar el famoso Roe vs. Wade, juzgamiento que sentó las bases para la legalización del aborto en EE.UU.

El aborto en EE.UU. es un tema muy punzante porque, según las feministas, es el comienzo de todos los derechos de la mujer, lo que es altamente debatible, aun en este país liberal. Pero la realidad es que detrás de este debate provida o proelijo hay muchos intereses económicos creados, así que la posibilidad de la elección de esta jueza católica es dudosa, a menos que un milagro ocurra.

A la fecha, no hay nada certero, aunque sabemos que Trump tiene la intención de elegir la reemplazante antes de las elecciones y que cuenta con una lista de candidatas, la mayoría mujeres, siendo sus dos favoritas Amy C. Barrett y la jueza por el distrito de Florida, una latina, Bárbara Lagoa; así mismo, que piensa anunciar a la electa este sábado. Para todo lo demás habrá que esperar cómo los acontecimientos se van manifestando.

Corresponsal de Estados Unidos.

Corresponsal de Estados Unidos

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