En la Ciudad de Buenos Aires el Asesinato prenatal no tiene respaldo legal

Desde hace unos años los gobernantes de la Ciudad de Buenos Aires han habilitado el asesinato y genocidio prenatal sin ningún respaldo legal, violando la Constitución Nacional. La jerarquía católica avala con su silencio y su pasividad
Publicado en junio 18, 2020, 10:11 pm
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En una sesión llevada a cabo el 8 de junio en la Comisión de Salud de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires autoridades del Ministerio de Salud local revelaron que en el año 2019 se efectuaron 8.388 abortos en  80 hospitales y clínicas en el distrito, tipificados como “Interrupción Legal del Embarazo” [ILE], una figura que no tiene entidad jurídica, inventada por el Ministerio de Salud de la Nación y replicada por varios de los ministerios de Salud provinciales a través de Protocolos administrativos, a partir del año 2012.

Ilegalidad de la “Interrupción Legal del Embarazo”

Esta figura jurídica ILE es inexistente, está ausente en la Constitución Nacional y en los Códigos Civil-Comercial y Penal. Sí está presente en los textos normativos mencionados la figura jurídzzica del Aborto como delito contra la vida de las personas, de ninguna manera su legalidad.

Por eso, los protocolos ministeriales refrendados como “Resolución” que inventaron y aplican el ILE no tienen validez jurídica alguna, pero se aplican inescrupulosamente porque se ha impuesto “de hecho” una “Acordada” (sentencia propia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación/CSJN) del año 2012, en la que los jueces supremos establecieron los fundamentos conceptuales para inventar esa figura. Pero esa “Acordada” como tal no tiene valor jurídico ninguno, porque no es ley, ya que la CSJN no puede crear leyes, y además esa sentencia “suprema” dictaminó sobre un caso abstracto, lo que la invalida como sentencia, porque las Acordadas sólo se aplican a casos concretos.

En ese caso en particular, la CSJN no juzgó sino que legisló, lo que constituyó un acto claramente anticonstitucional e ilegal.

Pero esa invalidez ilegal no impidió que se haya institucionalizado su instrumentación, no solo en la ciudad de Buenos Aires, sino también en el resto del país. “legitimando” de hecho el filicidio prenatal, sin sustento legal alguno y claramente anticonstitucional.

Institucionalización ilegal de la pena de muerte prenatal

En última instancia, con este Protocolo ILE se ha institucionalizado la pena de muerte prenatal, lo que la Constitución Argentina prohíbe, acorde con la incorporación en la Carta Magna (art. 75) de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos, promulgada el 22 de noviembre de 1969, firmada por la Argentina 2 de febrero de 1984 y ratificada el 14 de agosto de 1984, durante la presidencia de Raúl Ricardo Alfonsín.

La mencionada Convención afirma y reconoce que todo ser humano es persona, tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica y a que se respete su vida, protegido por la ley a partir del momento de la concepción, y es persona desde ese mismo instante. Y además estipula que los países firmantes de la misma no pueden legalizar la pena de muerte si no está vigente, y en casos que ya estuviera vigente no podrá aplicarse contra mujeres embarazadas ni contra menores de 18 años de edad, y determina que nadie puede ser privado arbitrariamente de la vida (Arts. 1 a 5).

Asesinato mediante Comprimidos (Misoprostol)

La aplicación del Protocolo abortista no sólo se lleva a cabo a través de abortos quirúrgicos, sino en su mayoría a través del uso de un comprimido que tiene como principal componente la droga conocida como misoprostol. Según ha dado a conocer la página web Notivida, en su edición del 17 de junio, el 84% de los abortos ejecutados en los centros de salud porteños se ha realizado con este fármaco, utilizado inicialmente para el tratamiento de problemas gástricos, pero derivado después -incluso avalado a nivel mundial por la nefasta Organización Mundial de la Salud- al uso de fármaco abortivo.

En los últimos seis meses, informa la página web mencionada, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires compró a un único laboratorio fabricante 103.500 comprimidos de misoprostol por un valor total de $ 25.931.964 (u$s 325.233, 00).

Evidentemente, el gobierno de la Ciudad no quiere que sus habitantes mueran por gripe, pero no tiene problema alguno en avalar la eliminación arbitraria y sin causa de los seres humanos más inocentes e indefensos de todos.

En síntesis: sin respaldo legal alguno -sólo a través de un Protocolo Administrativo- se asesinan oficialmente niños por nacer en la ciudad de Buenos Aires, con la complicidad pasiva de la Justicia local y con el silencio también cómplice de la jerarquías religiosas en general, en especial de la católica, que por otra parte ha prestado su colaboración institucional para la crisis sanitaria que afecta a todo el país, avalando la prohibición de celebraciones religiosas.

Según parece, para el cardenal primado argentino y arzobispo de Buenos Aires, la gripe y el medio ambiente son problemas más graves que el asesinato de los niños por nacer.

Corresponsal Argentina

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