Las elecciones en Estados Unidos no terminaron todavía

Publicado en noviembre 13, 2020, 9:34 am
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Al contrario de lo que la mass-media nos quiere hacer creer, las elecciones norteamericanas están lejos de haber terminado si consideramos que la ley y la Constitución, así como el proceso electoral, se respetan como se debe en el país del Norte (esto puede cambiar también, está por verse). No deberíamos estar sorprendidos que la mass-media haya declarado a Biden presidente de los Estados Unidos porque eso es exactamente lo que dijeron que iban a hacer y no hay nada oculto aquí; la gente no está prestando atención si esto la sorprende. A quién no le gusta un poco de triunfalismo, una fácil y rápida infusión de alegría de parte de los “ganadores”.

De todas las elecciones que he presenciado en EE.UU., esta ha sido la más llena de altibajos y escándalos, sin mucha fanfarria, unidas a una escogencia tardía de los precandidatos para la presidencia por el Partido Demócrata. Dos candidatos mediocres, para nada a la altura de la famosa Hillary Clinton, una candidata de verdadera envergadura dentro del Partido Demócrata.

La situación pandémica por el virus del Covid y las medidas draconianas mundiales no han ayudado a lograr el clima que tanto caracteriza al país del Norte durante un año electivo que se presenta cada cuatro años. Más de la mitad de los debates se suspendieron, y Harris, después de haber criticado a Biden en muchas ocasiones, termina siendo la contendiente junto a un hombre cansado que le promete convertirla en presidente en los primeros meses de su trabajo en la Casa Blanca.

En el estado de California, preponderantemente demócrata, curiosamente ha aumentado el voto por Trump, y condados como el de Solano fue del 49 % para Trump y 47.80 % a Biden; el resto se lo llevó el partido que siempre termina en tercer lugar, el Partido Libertario. También existe el Partido Verde, que se concentra sólo en la causa ecológica, y el Partido Independiente, que es un popurrí de ideas conservadoras y liberales llevadas al extremo.

No sorprende que en la ciudad de San Francisco sólo el 12 % de los votos hayan sido para el presidente Trump, pero todavía hay áreas de Norte a Sur en California en las que el voto por Trump se mantuvo parejo y hasta aumentó, especialmente en las zonas rurales donde se encuentran las grandes fábricas de alimentos y producción agrícola-ganadera, zonas que son las más afectadas por los planes de los gobiernos demócratas que imperan en el Estado (o sea, donde la gente trabaja y no vive del Gobierno).

Sabemos que 74 millones de americanos votaron por Trump, y el voto latino por Trump subió en un 19 % en contraste con la elección pasada; así mismo, el voto afroamericano con el 13 % y el asiático con el 5 %, mientras que las otras minorías se mantuvieron iguales.

Se ha encontrado evidencia de fraude electoral, desde gente muerta que ha interrumpido su eterno descanso para votar, hasta el cambio de lapiceras-biromes por Sharpies, que la máquina de conteo automático no reconoce; autos llenos de votos en la baulera; entrevistas con cámara oculta a personas que se ocupan de recolectar los votos de los lugares de ancianos o que “ayudan” a personas que por diversas razones no pueden llegar a votar; personas que hacen “desaparecer” el voto por la suma módica de entre $5 y $8 dólares cada uno; otros votos han sido añadidos después del cierre de la votación, etc.

Ante esta situación, varios comentaristas políticos presentan las diferentes opciones que tiene

Donald Trump para proceder. Probablemente, la más favorable sería el recurso de elección contingente, que se decide en el Congreso en el mes de enero. Brian T. Kennedy explica cómo en el sistema de República, en el cual todos los estados tienen igual oportunidad, más allá de que los representantes sean o no los más populares, cada uno de los estados tiene derecho a un representante. De esa manera, Trump quedaría como presidente reelecto, ya que 27 estados de la Unión son republicanos y 22 estados son demócratas, históricamente.

Otro recurso, nos recuerda Dr Marshall, es formar una comisión investigadora, especialmente en el estado de Pensilvania que es donde ha habido las irregularidades más notorias, especialmente si la noticia que anda circulando por allí resulta veraz, pues no ha sido corroborada por nadie en el Gobierno, de que Trump, previniendo fraude, hizo marcar las planillas electorales con marcas de agua, lo que es algo bien fácil de probar y de irrefutable veredicto si ese fue el caso. La última medida sería apelar a la Corte Suprema.

Donald Trump hizo una muy buena elección, pero está por verse si lo suficientemente buena como para volver a la Casa Blanca por cuatro años más.

Corresponsal de Estados Unidos.

Corresponsal de Estados Unidos

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