CRIMEN DE ODIO EN CONTRA DE UNA RELIGIÓN MUNDIAL

Publicado en julio 31, 2024, 9:38 am

Los recientes acontecimientos con respecto a la apertura de los Juegos Olímpicos en Francia nos muestran una vez más que algunas organizaciones y personas tienen más derechos que otros.

La inauguración en París fue oscurecida por una escena de La última cena, cuadro de Leonardo DaVinci representando la cena última de Jesús con sus apóstoles antes de ser entregado a su pasión. Pero esta vez la representación fue actuada por drag queens (hombres vestidos de mujeres pero en forma ridícula), el personaje de Jesús con una corona brillante y los atributos del hombre expuestos a ninguna imaginación, y muchos de los personajes tampoco dejaron nada a la imaginación del público que estaba mirando anonadado la insolencia y ataque directo al cristianismo.

Muchos nos preguntamos qué habría pasado si eso lo hubieran hecho con los musulmanes o los judíos: sus comunidades estarían en armas; pero hay un consenso en los sectores de poder en que a los cristianos está bien ofenderlos desde todo punto posible, ya que después de todo los cristianos somos personas de paz o, como muchos creen, débiles o pusilánimes.

Jesús nos da el ejemplo, como bien lo mostró, cuando le pegó la oreja que Pedro le cortó al soldado que lo vino a aprehender, y le enseñó a Pedro que la violencia genera más violencia y no conduce a nada. Pero sí podemos reaccionar y las reacciones se vieron pronto. Una vigilia en las calles, rezos públicos y miles de organizaciones cristianas que se quejaron mandando memos y quejas a comités internacionales de libertad democrática.

Es hora de que nos dejen de mofar y nos hagamos respetar, así como poder defendernos cuando somos atacados. No vivimos todavía en regímenes totalitarios como en China o Corea del Norte, aunque parece que Occidente va en ese camino; no pedimos trato preferencial ni diferencial, solo tener los mismos derechos y el respeto democrático a todos los credos.

¿Cuál fue el motivo de no solo hacer La última cena, si no presentar becerros de oro y el caballo del Apocalipsis?, aunque en realidad el caballo alado está al final del último libro bíblico y en la venida triunfante de Jesús, pero aun así ¿qué motivó a los organizadores a presentar figuras religiosas en un juego olímpico que es de origen griego y radica en competencias deportivas? Nos preguntamos qué tiene que ver el deporte o la excelencia deportiva con Jesús.

Las reacciones debo clarificar que fueron más relevantes entre los cristianos genéricos que las del pontificado de Francisco, y provocaron que el Comité Olímpico se disculpara, pero de haber ofendido, no de lo que hicieron, lo que fue algo erróneo. Dos cosas muy diferentes.

 Thomas Jolly, el director artístico, dijo que la blasfemia es legal en Francia, que es el país de la libertad y que cada uno tiene derecho a decir lo que quiere y hacer lo que quiere y le echó la culpa de la reacción a los de la derecha. Típico.

Pero la pregunta sigue en pie: ¿qué pasa si vamos con carteles insultando a los judíos o tratando de terroristas a los musulmanes y hacerlo en Francia? Que son tan libres, a lo mejor sí, no lo sé. Pero cuando éramos pequeños en Argentina nos enseñaban que los derechos de uno terminaban dónde empezaban los de los demás, y creo que eso es de sentido común cuando nuestro placer y nuestros gustos se oponen al accionar o vida de otros.

Phillippe Katerine minimizó todo el evento diciendo que “…sería aburrido que todos acordáramos en algo y que no es para tanto”, al contrario de Elon Musk que abiertamente reconoció el insulto al cristianismo.

La pregunta sigue en pie: ¿por qué, de todas las infinitas cosas que se pueden hacer, se eligieron símbolos religiosos cristianos?

Ya están pensando boicotear a los Juegos, a Francia y a las empresas que soportan económicamente estas acciones, porque en los Estados Unidos no se andan con chiquitas y los cristianos son muy fuertes.

Corresponsal de Estados Unidos.

Corresponsal de Estados Unidos

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