VOX JEREZ Y LAS CONCIENCIAS

Publicado en junio 27, 2025, 1:26 pm

Vox Jerez propone en el Pleno la creación de una Oficina Municipal de Apoyo a la Maternidad, una noticia que nos congratula. Algunos han tachado esta iniciativa con el siguiente titular: «Vox quiere crear una oficina antiaborto a la sevillana. Nos gustaría a todos los que tenemos una conciencia clara sobre lo que es un aborto que fuese así, porque sería como decir que «Vox quiere crear una oficina antidroga».

En todo aborto se mata a un feto. Esto implica que, desde una perspectiva biológica, el aborto causa la muerte del feto, independientemente del motivo o del contexto legal. Desde el punto de vista científico, el feto es un organismo en desarrollo que, tras la implantación y durante la gestación, posee todas las estructuras vitales para su crecimiento, aunque la viabilidad fuera del útero depende de la edad gestacional. En un aborto, sea espontáneo o inducido, el embarazo termina y el feto muere, lo que constituye su muerte biológica.

Por otro lado, el término «interrupción voluntaria del embarazo» —desde un punto de vista lingüístico y empírico— no es un término preciso para describir el aborto, ya que este implica la muerte del feto y la finalización irreversible del embarazo. Es un sofisma. Un sofisma es un razonamiento aparentemente válido, pero que en realidad es falso o engañoso, ya sea por error o intención de persuadir con argumentos falaces. En este caso, decir “interrupción” en vez de “aborto” podría sugerir que el proceso es reversible o simplemente una pausa, cuando en realidad implica la muerte y expulsión del feto y la finalización definitiva del embarazo. En pocas palabras, es… UNA PATRAÑA.

Dicho esto, hay que señalar que abortar no es algo positivo para nadie: ni para la sociedad ni para las madres. Muchas de ellas llegan a ser tan víctimas como los propios niños que abortan. Algunas, ciertamente, no son conscientes de los problemas que acarrea un aborto cuando deciden llevarlo a cabo, pero, con el paso del tiempo, un gran porcentaje de ellas termina padeciendo el síndrome postaborto. Una realidad que muchas veces lleva incluso al suicidio. La asociación AEBI (Asociación Española de Bioética y Ética Médica) afirma que más del 70% de las mujeres que se quitan la vida han abortado. Lamentablemente, en los últimos tiempos este problema está afectando también a personas que, por sus creencias religiosas, parecería que no estarían a favor de esta práctica, pero la realidad nos muestra lo contrario.

Por eso, que Vox haya presentado esta iniciativa nos parece algo muy positivo y digno, porque, por un lado, esta oficina podría mostrar a las mujeres que desconocen esta dura realidad lo que están a punto de hacer… y, por otro lado, es un deber prestar apoyo a aquellas mujeres que no quieren abortar, pero no saben cómo salir del atolladero.

Dignas de comentar también —pero por su indignidad— son las declaraciones de Marea Violeta Jerez en «La Voz del Sur»:

Marea Violeta Jerez denuncia que la creación de la oficina supondría «un significativo retroceso en los derechos reproductivos de las personas y una agresión a los derechos fundamentales de las mujeres, además de una oficina antiabortista encubierta, que supone una amenaza directa a la libertad de decisión de las personas con capacidad de gestar.

Desde el empirismo lingüístico, observando el uso y la composición de la expresión, “derecho reproductivo” significa, en su sentido más elemental y literal, el derecho a reproducirse, es decir, a procrear. Esta iniciativa no va contra aquellas mujeres que han decidido abortar, sino a favor o encaminada hacia aquellas que quieren tomar una opción libre, y para eso necesitan verdadera información. Y para las que, habiendo decidido tener al niño, tengan los medios para poder llevar a término el embarazo: ¿EXISTE ALGO MÁS JUSTO Y MÁS LOABLE? El retroceso es lo que hasta ahora están llevando a cabo todos estos grupos (como Marea), que es impedir que las mujeres que tienen dudas o no tienen medios se vean abocadas al aborto por inducción. Inducción de ellos, claro. Pero siguen diciendo:

Marea Violeta sostiene que los problemas de natalidad de Jerez no pueden abordarse desde el control sobre la decisión de gestar, sino afrontando las causas estructurales que dificultan la maternidad en libertad.

¿Qué control? Informar a alguien de manera clara y científica del paso que va a dar y de sus consecuencias, y ayudar a aquellas mujeres que quieren tener a su hijo y no pueden… ¿Es control? ¡NO, señores de Marea! Eso no es control. Control es lo que quieren llevar ustedes a cabo: no proporcionando información y no ayudando a quien quiere que su hijo nazca. Y de esa manera, abocan al aborto a mujeres que, si hubiesen sido bien atendidas, habrían podido llevar a buen fin el nacimiento de sus hijos y no abortarlos. ¡USTEDES SON LOS QUE QUIEREN CONTROL SOBRE ESAS MUJERES!… Pero continúa la falacia, dicen:

El perfil de quienes impulsan y gestionan la oficina, así como sus declaraciones públicas, refuerzan la percepción de que el objetivo real de la iniciativa es dificultar el acceso al derecho al aborto y condicionar la toma de decisiones de las personas gestantes, y en ese sentido advertimos que ni Vox, ni el PP, ni las formaciones políticas que apoyen la propuesta o se pongan de perfil ante la misma engañan a nadie», remata Marea Violeta.

¿Condicionar la toma de decisiones? ¡¡Lleváis años haciendo eso vosotros!! Y lo hacéis porque no ofrecéis información veraz y contrastada. Lleváis años monopolizando la mentira de lo que es el aborto y de sus posteriores consecuencias. Y ahora negáis la posibilidad de que se establezca una herramienta con la que la gente pueda ser verdaderamente informada y no deformada. ¿Por qué tienen ustedes tanto miedo a la información? Si la verdad está con vosotros… no obstaculicéis una segunda opinión. Haced vosotros vuestro letal trabajo en este asunto, y dejad que los demás hagan el suyo. ¡ESO ES DEMOCRACIA! En todo juicio hay un fiscal y un abogado. No queráis destruir la defensa del no nacido; dadle la oportunidad de escoger a las mujeres y dejad ya de imponer la vuestra por la fuerza de la mentira y el control.

¿Qué decir del Partido Popular, tras ver su enmienda a la proposición de VOX? Pues que se ha lavado las manos como Pilatos. Instan a quien saben que no va a hacer nada a que se haga cargo del asunto cuando ellos sí podían haber hecho algo (al gobierno), y así se ponen de perfil como ya es habitual. En el desarrollo del pleno, hay que destacar dos comentarios de María José García Pelayo. Por un lado, dijo que ella promovía la ley del aborto de 1985 con la que, según su criterio, estaban de acuerdo todos los partidos «incluso la Iglesia». ¡¡NO!! La Iglesia jamás ha estado de acuerdo con ninguna ley del aborto. Cierto es que circulan unas declaraciones de Jorge Vestringe donde afirma que el presidente de la Conferencia Episcopal llamó a Fraga en 1985, instándole a no oponerse más a dicha ley. Aunque eso fuera cierto, sería algo personal del presidente de la CEE. Pero jamás fue, ni es, ni será… la postura de la Iglesia. La Iglesia no tiene posturas, la Iglesia debe obedecer a Cristo. Aprovechamos la ocasión para advertir a todos aquellos católicos que no conocen la verdadera doctrina de la Iglesia sobre este particular. Dice el Catecismo:

  • La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida.
  • La cooperación formal a un aborto constituye una falta grave. La Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana. ‘Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae’ (CIC can. 1398), es decir, ‘de modo que incurre ipso facto en ella quien comete el delito’ (CIC can. 1314), en las condiciones previstas por el Derecho.”

La excomunión se aplica tanto a quien aborta como a quienes cooperan formalmente (animando, facilitando medios, personal sanitario, empresarios de clínicas, políticos que aprueban leyes permisivas, etc.).

También queremos destacar cuando Pelayo dice «tengo la conciencia tranquila». Cosa de la que nos alegramos. La pregunta es: ¿Esa conciencia es católica o es laica? Si es católica, ya vemos lo que dice el Catecismo, y cierto es que la ignorancia rebaja la culpa. Y si es laica, hay que admitir que, sabiendo lo que dice la ciencia sobre el aborto (abortar es matar al feto), hay que tener una conciencia pequeña o muy mal informada o formada. En cualquiera de los dos casos, debería hacer un esfuerzo en aprender más, y de esa manera casi seguro que se ensancha su conciencia, ya que no dudamos de su buena voluntad. Porque ni por A ni por B se puede estar de acuerdo con ninguna ley sobre el aborto… Ya para terminar, dar las gracias a VOX por haber intentado hacer algo bueno por esta ciudad. Porque no solo de pan vive el hombre, el hombre vive también de su conciencia. Una ciudad con conciencia recta tiene garantizado su desarrollo y bienestar, porque no en vano dice también el Evangelio: «lo demás se dará por añadidura». Viendo lo que hemos visto en ese pleno, hay que medrar mucho, al ver el tamaño de las conciencias. Las de unos, muy pequeñas, y las de otros, inexistentes. Matar fetos no es ni católico ni pagano, porque tanto la ciencia como la religión, en esto, están de acuerdo. Obviamente, no juzgamos a nadie en particular, porque, como ya dijimos al principio, muchas personas se ven abocadas a esta tragedia por muchos motivos. Eso es trabajo de Dios. Pero es trabajo nuestro aclarar las cosas lo mejor posible. Que Dios tenga misericordia de todos nosotros.

Corresponsal de España

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