El presidente mexicano López Obrador a favor del asesinato prenatal

El mandatario mexicano se define “progresista” pero abraza la causa genocida del capital financiero internacional, a favor del asesinato prenatal. Bajo la sombra de la familia Rockefeller y del Memorando 200/74 (Henry Kissinger). Pero la patrona de México es la Virgen de Guadalupe, no la mafia abortista angloamericana.
Publicado en julio 28, 2020, 2:58 pm
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En llamativa y absoluta coincidencia con la oligarquía financiera mundial promotora del genocidio prenatal planetario, el “izquierdista” socialdemócrata presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, le dice a obispos, congresales, organizaciones provida y millones de ciudadanos mexicanos que para el país “es fundamental la legalización del aborto”.

Ya el 22 de julio pasado, la señora Karla Berdichevsky Feldman, directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, instancia que depende de la Secretaría de Salud federal, había dicho que “es fundamental que en los 32 Estados de México se garantice el acceso a un aborto seguro como un servicio esencial de salud sexual y reproductiva que tampoco se interrumpe durante la pandemia. Es un servicio que tiene continuidad”.

Traducido al castellano bien entendido, ambos funcionarios coinciden en su postura de considerar el asesinato prenatal como política fundamental para la vida del país (¿¿??), como si eso significara un progreso.

Sorprende que funcionarios gubernamentales propongan la pena de muerte para inocentes e indefensos, mientras se quedan con los brazos cruzados con quienes asesinan impunemente y en forma diaria a miles de mexicanos, y que además envenenan a cientos de miles. Sorprende que no sean esos criminales los “beneficiados” con la pena de muerte, sino sólo los niños por nacer. ¿Es de “izquierdista progresista” arrodillarse ante poderosos y penalizar con la muerte a inocentes?

Tan “revolucionario” parece el señor López Obrador, pero ignora ¿hipócritamente? que el aborto es el asesinato de un ser humano en el seno materno. Parece ignorar además que para asesinar a un niño antes de nacer se lo despersonaliza, se le arrebata su dignidad de persona y se la aniquila, como suelen hacer los grupos de tareas parapoliciales o paramilitares.

En absoluta coincidencia con John Davison Rockefeller III y Henry Kissinger, el presidente -¿mexicano”? cree que “el aborto es el derecho de la mujer para determinar su fecundidad”, aunque ese derecho no existe en ninguna legislación ni tratado internacional de Naciones Unidas, ni tampoco en ninguna tradición jurídica. En todo caso, es un “derecho” privado, reivindicado por corporaciones imperialistas privadas.

Si pretende acomodarse a las exigencias de los tratados internacionales de derechos humanos de las mujeres, el “revolucionario” señor López Obrador estaría sometiendo a la Nación soberana que es México a lo que dictan funcionarios burócratas de un organismo internacional? Naciones Unidas es un organismo internacional, no es supranacional, ¿o México es una colonia y no un país soberano?

En última instancia, “el aborto como derecho” está anticipado por los mencionados John Davison Rockefeller III y Henry Kissinger, en forma implícita en la institucionalización del famoso y falso “derecho humano básico de decidir la cantidad de hijos y el espaciamiento entre ellos”y por el delirante principio ético que sostiene que “sólo deben ser traídos al mundo los hijos deseados”

También es un invento del dúo estadounidense el concepto del “aborto como un problema de salud de las mujeres”: “Creemos que el aborto no debe ser considerado un sustituto para el control de la natalidad, sino más bien como un elemento en un sistema general de cuidado de la salud materno-infantil”.

En síntesis, “[…] las mujeres deben tener la libertad de determinar su propia fertilidad, la cuestión del aborto debe ser dejado a la conciencia de la mujer involucrada, en consulta con su médico, [… y] los Estados deben ser alentados a aprobar estatutos objetivos que creen un marco claro y positivo para la práctica del aborto a petición”.

No se puede servir a Dios y al dinero”, dice un pasaje de los Evangelios. El progresista presidente mexicano ya decidió a favor de un México abortorio de la familia Rockefeller. ¿Qué dirá el guadalupano Pueblo mexicano?

Corresponsal de Argentina

Corresponsal de Argentina

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