Este año tenemos elecciones para un nuevo gabinete presidencial en la Casa Blanca, Washington D.C. Probablemente, estarán al tanto de que el expresidente Donald Trump ha sido encontrado culpable de 34 cargos relacionados con la falsificación de documentos financieros para evadir impuestos y ganar influencia en su campaña a presidente, entre otras cosas más de las que fue acusado.
Este es el primer expresidente o presidente que ha sido encontrado culpable en la historia del país del Norte. Un día después de haber sido declarado culpable de estos 34 cargos, entre 88 por el mismo tema, y sumado a las declaraciones de Stormy Daniels, actriz pornográfica, modelo y escort, así como también supuesta amante de Trump, que declaró que Donald Trump le pagó para no decir la verdad de su relación con ella durante la primera campaña presidencial, situación que él negó rotundamente en la Corte, hemos llegado en medio de un año electoral a, probablemente, uno de los más inciertos de EE.UU.
Donald Trump es el candidato de la oposición del Gobierno del demócrata Joe Biden, ya que, según ultimas noticias, Joe Biden va a presentarse para ser reelecto. Uno de los presidentes más ineptos y con una avanzada demencia que ya nadie puede negar a pesar de que el aparato propagandístico del Partido Demócrata, léase la Media (medios de comunicación), trata de justificar ante cada cosa estúpida, impropia o risible que Biden hace en cámara y fuera de ella.
Es muy triste ver a este hombre ser abusado, no solo por su familia, que a lo mejor justifican lo que hacen por él conociendo que tienen como padre y esposo a Joe, especialmente cuando salió a la luz el diario de su hija que fue robado de la casa de ella y vendido en el mercado periodístico. Recientemente, ella escribió una carta al juez del caso de su hermano Hunter (que también acaba de ser condenado por casos relacionados con drogas y mentiras que él declaró en el entramado de ayudar a China usando el poder de su padre y ambos recibiendo “comisiones” o “incentivos”), en la que Ashley Biden admite que lo escrito en su diario acerca de su padre Joe Biden bañándose con ella cuando era adolescente y tocándola, es verdad.
Mas allá de que la persona que robó su diario personal para venderlo al mejor postor cometió un crimen y debe ser castigado, todavía el hecho de que Biden es conocido por tocar y oler el cabello de los niños, como las cámaras lo demuestran, y hacer comentarios poco apropiados acerca de ellos, el hecho de que tomara duchas con su hija no nos cae como una gran sorpresa.
Aparte de los problemas familiares de Joe Biden, se encuentran los problemas políticos y presidenciales, como la alta inflación que estamos sufriendo, las complicaciones de las fronteras, especialmente la frontera sur con México y el tráfico humano por la misma frontera, así como la falta de control de entrada, no solo de mexicanos sino de chinos y gente de otros continentes, el establecimiento de todos ellos en el territorio nacional, el acceso a vivienda, salud y empleo, como también su condición de indocumentados, permitiendo que una vez que entran pueden usar cualquier nombre falso y cometer cualquier crimen sin ser identificados, o conseguir documentos falsos ayudando a un mercado negro de ilegales cada vez más grande y poderoso.
Otro de los problemas del presidente actual son las dos guerras en las que está actuando e influenciando directamente, como la de Ucrania con Rusia y ahora la de Israel con Hamas, grupo terrorista islámico pero que actúa en el territorio de Gaza y, en medio de todo eso, el abuso por parte de su Partido, que no tiene a nadie mejor como candidato según pareciera.
Se habló de que la esposa de Barack Obama, Michelle Obama, se iba a presentar como candidata, o también el gobernador de California, Gavin Newsom, otro demócrata corrupto que terminó de destruir California, como puede verse a manera de ejemplo en las calles de cualquier ciudad grande como Los Ángeles, San Francisco, y sus alrededores, y últimamente también lo vemos en San Diego y en la ciudad estado Sacramento, en las cuales el crimen es rampante y la gente está drogándose, bebiendo y defecando, entre otras cosas, todos ellos problemas sociales que antes apenas asomaban y que han aumentado un ciento por ciento con el actual gobernador. Gavin Newsom, uno de los peores gobernadores de California que llevaría sus políticas al resto del país, un país que no sobreviviría intacto a otro presidente nefasto.
La prensa no se cansa de decir que Biden cuenta con buena salud y que tiene coherencia mental, cuando es obvio, por las entrevistas y las apariciones públicas, que no sabe dónde está parado. El estado de senilidad en el que se encuentra es dramático y ni siquiera puede ya leer lo que le ponen delante de sus ojos. En su última aparición, Obama mismo lo tuvo que guiar agarrándolo de la mano, pues, como se sospecha, no es Biden el que gobierna sino los que lo manejan.
R.F. Kennedy Jr. se presenta como independiente, pero su ideología es de izquierda, aunque es verdad que tiene mucho arrastre después de que fue afectado por una vacuna y se dedica a difundir el peligro de las vacunas, especialmente después del escándalo de la COVID-19.
Contra todo esto tenemos un solo candidato, el hombre de negocios independiente Donald Trump, un nacionalista y exdemócrata que se presenta por el Partido Republicano, aunque no todos los republicanos lo apoyan, pero es que no tienen a nadie mejor.
La política de dos partidos se está destruyendo y es difícil definir quién es quién.
No nos tendríamos que sorprender si Hillary aparece de nuevo en la escena, aunque no se sabe nada de ella últimamente, pero supimos que su salud era precaria en las últimas elecciones, y después de la presidencia de Biden las expectativas están reducidas a cero, pues al cabo no es que los presidentes parecen gobernar o tomar decisiones más.
Menciono a Hillary, ya que su nombre empezó a aparecer en los portales de noticias después de que México ha elegido como presidente a una mujer por primera vez en la historia, y EE.UU. está determinada a tener también una mujer a la cabeza. Esto quizás no sea un gran asunto para los argentinos que estamos adelantados años luz en muchas cosas, pero sí lo es para los EE.UU. que, a pesar de ser un país tan feminista, siempre han sido presidentes hombres los que han llegado al poder, y ahora con la presión de México, un país de alto machismo y chauvinismo, es una patada para los EE.UU., país con el que siempre compiten.
No sé qué nos depara el futuro, pero faltan muy pocos meses para las elecciones, y lo único seguro es que Trump es el candidato de la oposición y cada vez tiene más simpatizantes, especialmente después del juicio que se considera una cacería de brujas al mejor estilo Hugo Chávez, expresidente de Venezuela que tenía como práctica o modus operandi enjuiciar a sus oponentes o posibles contendientes, especialmente los que podían ganarle.
Ya en esta “república bananera” tenemos un candidato a presidente que fue encontrado culpable de algunos de los cargos y tan solo en el día del veredicto reunió 36 millones de dólares para su campaña.
Quizás al enemigo le haya salido el tiro por la culata y en vez de defenestrarlo le ha hecho ver al pueblo americano que la justicia está solo en manos de los poderosos y al servicio de sus intereses, y la popularidad de Donald está más alta que nunca.
Veremos qué pasa y si realmente votar hace la diferencia. Al final del año se los contaré.





